Tenía 15 años, y convencí a mis padres de que me dejaran ir con mis amigos a la Warner sin ningún adulto que nos acompañara. Una vez ahí, mis amigos y yo nos montamos en todas las atracciones más "peligrosas" y para gente mayor. Cuando ya era de noche mis amigos dijeron de montarnos en las tazas locas. Yo vi que solo se subían niños pequeños con sus padres a ese juego, así que no me pareció gran cosa. ¿Qué era lo peor que podía pasar si ya me he montado en las peores? Me subí con mis amigas, pero no tuve en cuenta que la atracción dependía de quién se subiera en ella. La atracción consistía en girar un volante que había dentro de la taza, cuanto más rápido lo girases, más vueltas y más rápido iban a ser. Yo soy una persona que se marea muy rápido, y mis amigos son muy brutos. Giraron el volante tan rápido que avisaron por megafonía varias veces que disminuyeran la velocidad. A penas podía caminar en línea recta cuando me bajé de la taza y me dolía mucho la cabeza, estaba muy...